
¿Que me diste, que aún insiste?
Desde esos ojos ponteando al alma,
ramos en llamas prendiendo en el ojal,
un amor a la par que desenhebra su palabra
en las líneas santas que oran al versar,
un poema que al mirar nos pone alas
y nos abraza en su palpitar.
Me embrujaste amaneciendo,
sucediendo donde todo predece,
tiñendo de verde el mismo sueño
viviendo en estreno el paso siguiente,
frente a frente con lo alto del cielo
que se hace nuestro y nos sucede.
Esencia




